miércoles, 20 de febrero de 2013

6:20 PM

Hoy fue uno de esos días en los que sientes que todo va como tiene o como debería ir, sin ningún traspié, todo ordenado, como cuando le das piloto automático al auto, no sé si sea el mejor ejemplo pero bueno algo así. Me desperté temprano, tomé un buen desayuno y  fui a hacer cosas de trabajo que no me aburrieron, terminé esas cosas de trabajo que no me aburrieron y me compre mi galleta favorita, unas grandes que vienen en un paquete grande también, que contiene 8 de esas delicias que dicen  ser light sin embargo no son nada light pero me encantan así que lo demás no importa tanto o sí importa, pero bueno mejor lo dejo ahí. Tomé un carro grande por que lo carros pequeños me producen una especie de claustrofobia y lo taxis además de no ser tan bueno tomarlos a diario para mi economía no me parecen muy seguro hacerlo en la calle, aunque esta regla la suelo obviar muy seguido, tener una conducta standar uhmmm ya, como seguía; me subí a ese carro grande el cual se que me lleva a la Av. a la que quería llegar, en el carro fui leyendo un libro de García Marquez que habla sobre el amor y la cólera que me mantuvo muy abstraída hasta después de llegar a mi destino, caminé, llegué a donde tenía que llegar, saludé a las personas a las que tenía que saludar, terminé lo que tenía que hacer vi y ya era la hora de retirarme. Volví a caminar hasta donde unas hora antes caminé, tomé otro bus grande que me dejaría en mi casa, me abstraje una vez más en mi lectura hasta llegar una vez más a mi nuevo destino, abrí la puerta de mi casa, ingresé, terminé de asearme y cambiarme, etc etc y me senté al frente del computador ha terminar de escribir esto a las 6:20 PM.

Kiara Vargas Durand

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