domingo, 10 de febrero de 2013

La sonrisa retorcida y un bolso pesado


Puse la mirada sobre el objetivo, todo esto en una milésima de segundos. Se podría decir, como felino a su presa aunque en mi caso hay que omitir la palabra felino y en el caso de mi objetivo también la palabra presa, total no importa fue tan veloz que las metáforas efímeras no tuvieron lugar en mi mente. Preparé mi cuerpo para actuar, sentía que la victoria ya era mía y fue entonces cuando apareció ella. Sí, soy consciente que ya sabía de su presencia, pero que más daba cuando me creía en ventaja.

Porque el exceso de confianza muchas veces nos causa una mala pasada y solo entonces, en la amarga derrota lo entendí. Más aún cuando en un acto de maldad dirigió su rostro hacia mí y me mostró una sonrisa retorcida con la cual me restregaba su triunfo.

Me lamente por unos segundos y tuve que seguir con mi pesado bolso y los pies adoloridos, seguiría así hasta el final de mi viaje al parecer; la señorita esa me había dejado sin asiento en aquel incómodo autobús.

Kiara Vargas Durand

7 comentarios:

  1. :faceplam:
    es una manera bastante dramática de contar que te quitaron el sitio en el micro
    me ha gustado como escribes (y)

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    1. Gracias! Sí, me ha pasado tanto que tenía que sacarlo para no explotar ha.

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  2. me gusta XD q linda iniciativa XD

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  3. Me ah llegado a pasar; como describir en una historia el tan deseable asiento en el bus a las 11 pm. vibras

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  4. Aveces uno kiere ser kortes pero la gente no lo toma asi pork todos estan ala defenziva esperando lo malo , en kambio de esperar lo bueno k uno puede ser

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  5. una manera creativa y divertida, me encanto! :D

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  6. Ese momento en el que miras el asiento, prácticamente es tuyo y bueno alguien te lo termina quitando haha. Que bueno que te encantó!

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