Me quede ahí sentada, sin moverme,sin decir una palabra.
Esa habitación ya no era lo que fue en un tiempo atrás, la paredes rosadas perdieron su color por largos minutos, la inmovilidad de mi cuerpo fue absoluta y mi pierna adormecida avisaba que ya era hora de levantarse, que ya no podía seguir ahí. Mi cuerpo lo pedía, pero mi mente no reaccionaba, no daba la orden y quise recuperar todo... juro que lo intenté.
Tu inmadurez te dejo obnubilada y al retirarte sentí un frío en mi mejilla, una lágrima negra producto del delineador, que representaba nuestra complicidad frente a los espejos, junto a nuestras ganas de ser "grandes", y tu estupidez. Te extraño con la peor manera que se puede extrañar a alguien ... "todo al tacho" era la frase que mirando al piso me repetía... eso fue lo que paso...
Espero que algún día lo entiendas y mi melodrama quizá no te importe, pero como cuando nos bromeábamos "Cuando una mujer tiene que hacer algo, lo tiene que hacer".
No hay comentarios:
Publicar un comentario